Sunday, April 27, 2008

EL ERROR FUNDAMENTAL DE LA EDUCACION CHILENA

La educación en Chile esta en un nivel mediocre, porque partimos de una premisa errada, de que todos los alumnos quieren entrar a la universidad. Debido a esto, se produce un circulo vicioso en cuanto al antes y al después de una postulación universitaria. En el antes, hay una cegada carrera de índole social por dar la PSU y postular a la educación superior, lo cual conlleva una enorme inequidad. Solo los alumnos de altos recursos, pueden tener una preparación excepcional, o sea, una buena enseñanza media y una preparación preuniversitaria a buen nivel, mientras que los alumnos de colegios municipales, más que nada de clase baja, están a su propia suerte. Es interesante por ejemplo, lo que señala el historiador Gonzalo Vial, que en una reciente columna en La Segunda critica el currículo de la enseñanza media en la PSU y los “Contenidos mínimos obligatorios” (CMO) que entran en la prueba, así como también quienes preparan la PSU e incluso cuestiona la importancia de la misma prueba (realmente es necesaria la PSU??). Todo esto según Vial causa una enorme brecha entre estudiantes más ricos y los más pobres, concluyendo que al final la PSU favorece a los más ricos. Las cifras lo demuestran. En la PSU de este año, un 42 % de los alumnos de colegios municipalizados no obtuvieron los 450 puntos requeridos para postular a la U (de esos un 70 % eran de sectores D y E), mientras que en el sector ABC1, solo lo hizo un 7 %. Hoy en la PSU un alumno de clase media alta – alta contesta correctamente en promedio 30 preguntas más que un joven de clase baja. Y las desigualdades suman y siguen. Es mas, si el joven de clase alta no obtiene mas de 450 ptos, puede entrar a una universidad privada, y a los 4 años titularse como profesional mientras que el joven de clase baja, tiene que optar a un trabajo mediocre en una cadena de comida rápida o como reponedor en un supermercado (por eso, es necesaria la PSU??). Ahora, PostPSU, si no entra a la universidad, al joven se le considera un “fracasado”, y comienza un circulo vicioso y mediocre, tiene que optar a un trabajo mal pagado, lo cual disminuye su calidad de vida y su “background” social y por ende se sume en la pobreza y en las problemáticas sociales como delincuencia, violencia, drogadicción y embarazo juvenil.

La solución de todo esto es cambiar la pésima estructura educacional chilena (que es copia de la española) y tratar de copiar o imitar de buena manera (bechmarking) lo hecho en los países desarrollados que tienen educación de calidad como Suecia, Finlandia, Irlanda o Singapur. En Finlandia por ejemplo hay solo 10 universidades (y no 65 como en Chile), pero hay muchas escuelas superiores profesionales, las cuales están dirigidas al mundo laboral, haciendo que las universidades estén enfocada en el I+D. En suecia por ejemplo ocurre lo mismo, aunque para la gente que no puede entrar ni a la universidad ni a institutos profesionales, existen las Folkhogskolor, que son escuelas ciudadanas que entregan educación de calidad superior a los ciudadanos distribuidas en módulos, lo cual hace que un gran numero de los ciudadanos (70%) tengan educación superior, distinto a lo que pasa en Chile (un mediocre 18 %). El gran problema en nuestro país, no pasa por una mayor educación preescolar (de hecho la educación finlandesa no tiene educación preescolar) ni tampoco por una municipalización escolar (en Finlandia, Suecia e Irlanda la educación depende de los municipios), el tema pasa por la gran muralla que existe en 4º medio, los que pueden acceder a una universidad (que son de clase media alta y alta y son los menos) entonces prosiguen sus estudios, pero la gran mayoría de los alumnos (que son de clase baja y media baja) se queda con el cartón de enseñanza media como máximo desarrollo educacional. Por eso lo que falta en Chile son dos estructuras de educación que se ubiquen entre la enseñanza media y la superior, una técnica que cumpla la tarea de ser un bachillerato, enseñándole destrezas al alumno para entrar al mundo laboral, y una plataforma de educación ciudadana que permita a la gente común y corriente mayor de 21 y que no tuvo acceso a la universidad, seguir educándose no importando su edad (o lo que se denomina educación continua).

Ambas estructuras estarían a cargo del estado y permitirían la reorganización de la estructura educacional, porque al descomprimir la presión por entrar a la universidad, generaríamos una mejora en los curriculums universitarios (entrarían solo los de mayor capacidad) y también mejoraríamos la calidad universitaria, ya que en este momento hay muchas universidades que preparan trabajadores y no profesionales. Además tener una estructura de educación técnica a cargo del estado (como en Suecia, Finlandia, Irlanda) permitirá ampliar el nivel educacional de los sectores mas pobres (su techo seria una carrera técnica y no 4º medio). Esto debe de ir acompañado de políticas más enérgicas en el campo universitario. No pueden haber universidades privadas que preparen a diestra y siniestra trabajadores y no se hagan cargo del despelote. En USA, a las universidades privadas se les restringe la preparación de los estudiantes y si estos no encuentran trabajo en 2 años, pueden demandar a su casa de estudios. Por eso hay que generar una restricción en el ámbito privado, restricción que no afecta la libertad económica, sino que frena el libertinaje económico en lo educacional. Esto además puede solucionar el problema de las carreras pedagógicas, ya que al restringir a las casas de estudios privadas (y las que no cumplan o las mas malas, sean rebajadas a Escuelas Superiores) permitiremos potenciar las carreras pedagógicas, generando universidades de excelencia en distintas materias.

Toda esta nueva estructura depende de las ganas que tengamos nosotros por mejorar la educación. Quizás nos encontraremos con la reticencia de tecnócratas quienes apostaran a generar instancias donde puedan sacar provecho, como por ejemplo, mayor cantidad de universidades (y por ende aumentar la brecha entre ricos y pobres) o traspasos de colegios a entidades sin fines de lucro (pero que al final igual lucran). Proyecto País mientras tanto ya apuesta a mejorar la educación en los sectores más pobres, dándole educación ciudadana a gente de escasos recursos a través del Proyecto CIS, que serán a futuro las Folkhogskolors chilenas. Nuestro éxito solo depende encontrar un líder que crean más en las personas, que en tecnócratas de grandes pergaminos pero de nula experiencia en la realidad educacional chilena.

1 Comments:

At 2:04 AM, Anonymous SRueda said...

Es interesante lo que dices, son muchas palabras bellas pero hay algo que no calza y es el sustento económico y la posible mercantilización de la educación, los pros y contras que esto traería a la evolución (o involución) de este fenómeno y la factibilidad de aplicar planes inspirados en iniciativas extranjeras tal como si Chile fuera una banda musical e hiciera covers de otras bandas (países), en vez de hacer canciones propias.

 

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